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Andrés y Gabriela: Cuando a la vida le da sentido luchar por los monos y conservar el planeta

Conozca el proyecto que hizo parte de la Expedición Santander Bio. Como parte de la actividad, algunos ganaderos y la Gobernación firmaron un pacto para respetar el ciclo hídrico, las rondas del agua y los recursos renovables de la región.

La expedición Santander Bio es una iniciativa de la Universidad Industrial de Santander UIS), la Gobernación de Santander, el Instituto Alexander von Humboldt y la Fundación Proyecto Primates, que busca científica y académicamente conocer la riqueza natural del departamento, conservarla y lograr el fortalecimiento de su sostenibilidad. Los hallazgos serán depositados en el Museo de Historia Natural de la UIS. / FOTO CARLOS ALBERTO BERMÚDEZ

“Ayer saliendo de los bosques del río San Juan, sentimos con Gabriela que los micos al borde del río, se asomaban para darnos las gracias. ¡Qué linda sensación!” , así expresó en su perfil de Facebook lo que sentía el biólogo Andrés Link luego de presentarle a los periodistas y a otros visitantes de la Expedición Santander Bio, el trabajo que realizan desde hace más de 18 años en los bosques húmedos del Magdalena Medio con su esposa Gabriela de Luna, con quien comparte el sueño de un mejor planeta para las futuras generaciones.

Se conocieron en la academía y pese a que él estudiaba ingeniería industrial, en una salida que hicieron a  una estación de la universidad en la Serranía de la Macarena, se dio cuenta  que lo que quería era ser biólogo. Comenzó a estudiar las aves y sin proponérselo descubrió a los monos araña café y ya lleva 13 años siguiendo su rastro por buena parte del país, especialmente en zona boscosa de Puerto Parra y Cimitarra, en Santander. La vida de Andrés y Gabriela transcurre entre Bogotá y los bosques de esta región; tienen dos hijas de 7 y 9 años que adoran la naturaleza y como dice su mamá, “ya son activistas en la protección del medio ambiente”.

La pareja de investigadores es la creadora de la Fundación Proyecto Primates que ha recibido reconocimientos nacionales e internacionales por su empeño en la conservación de esta especie, que desde  hace una década está bajo amenaza.

“En Ecuador el profesor Anthony Di Fiore tenía una fundación similar, vinimos a Colombia y en 2003 empezamos a trabajar visitando bosques en donde queríamos preservar a los primates más amenazadas del país; en 2010 creamos la oenegé para poder aplicar a ciertos fondos y tener una personería jurídica formal”, explicó el codirector de la Fundación Proyecto Primates al destacar que la organización le ha permitido a 150 estudiantes de 20 países de las instituciones más prestigiosas de promatología del mundo, adelantar sus estudios de doctorado, maestría y pregrado.

“Una vez había un mono que no era aceptado en su manada y parecía como loco, lo llamamos “Roco”; los demás integrantes de la comunidad le hacían bullying y él se ponía agresivo, una vez hirió a un mono araña bebé y este cayó al suelo mal herido. Cuando una de nuestras estudiantes intentó auxiliarlo, “Roco” bajó para atacarla. A medida que los demás monos se fueron, él se tranquilizó y nunca más lo volvimos a ver”, narra Gabriela.

“Queríamos establecer qué monos estaban en dónde, y descubrimos que no solamente era este mono, también estaba el mono cariblanco (seriamente amenazado), los aulladores y el nocturno o el mico de noche, del cual tampoco se sabía nada; eso nos llevó a estudiarlos, además a estudiar el bosque, pues si este no pueden vivir y viceversa.  Por esto, estamos analizando las plantas”, destaca con agrado Gabriela.

 

En el momento del diálogo con esta enamorada pareja de científicos, un mono cariblanco que descubrió la presencia de los humanos comenzó a emitir sus particulares sonidos, y golpeaba las ramas como una alarma para que sus compañeros no bajaran. Fue un momento muy especial.

De regreso a la entrevista, Gabriela y Andrés dijeron que pese a que trabajan juntos en la Fundación no hay inconvenientes, pues los roles están perfectamente definidos: él es el investigador y ella es la encargada de las relaciones con la comunidad. “Laborar con mi esposa es un apoyo muy grande, pues somos dos los que trabajamos y queremos sacar adelante el proyecto”, dijo el biólogo.

Desde la Fundación Proyecto Primates el equipo promueve la investigación, la conservación y la educación sobre estos animales y las demás especies que hay en la región; una de las características de las comunidades de monos es que no están en un parque nacional, y se encuentran cerca al ser humano; por esto, se trabaja con las comunidades para que conserven los pedazos de bosque que hay dentro de sus predios y los conecten unos a otros.

En el marco de la Expedición Santander Bio ganaderos y administración departamental firmaron un pacto en el cual se comprometieron a respetar el ciclo hídrico, las rondas del agua y los recursos renovables como beneficio económico para ellos, a la vez que conservan el medio ambiente.

“En el magdalena medio hay una comunidad muy grande de felinos: jaguares, pumas, tigrillos, yaguarundíes (de la familia del puma), todos amenazados porque en la medida en que el hábitat se va reduciendo y la comunidad caza sus presas, ellos se ven obligados a cazar animales domésticos, ahí inicia un conflicto que es difícil de resolver y que muchas veces termina con la muerte de estos animales” dijo Andrés.

La fundación es una gran familia en donde se estudia cada detalle del ecosistema y la manera de conservarlo por eso su director asegura que: “debemos aprender que todo lo que hacemos en contra del medio ambiente tiene repercusiones sobre nosotros, tenemos que entender que los servicios que nos proporcionan los ecosistemas generan bienestar, si sacrificamos la calidad del agua, del aire, la temperatura del planeta y la posibilidad de tener cosechas que nos alimenten, estamos sacrificando nuestro propio bienestar”.

Al final de la expedición, luego de casi 12 horas de recorrido por carretera, en lancha y la mayoría caminando por los bosques de Cimitarra y Puerto Parra, los creadores de la Fundación Primates se atrevieron a enviar un mensaje a todos los colombianos:

Gabriela de Luna dijo: “Conservar la naturaleza suena de locos, pero al final estamos ayudándonos a nosotros mismos, nos inspira, nos da agua, aire, vida; quiero que mis hijas en el futuro puedan salir como nosotros a visitar lugares mágicos como los de hoy”.

Andrés Link: “Cuando uno habla de las cosas divinas en el contexto que quiera, la naturaleza es un sistema que funciona como un reloj; el animal que se descuida muere porque lo depredan, el animal más hábil sobre vive; todo está calibrado perfectamente para que el más mínimo error se cobre, esos problemas moldean las especies que habitan”.

“Salvar el planeta si es posible, pero va a necesitar un cambio gigante, ojalá no requiera una crisis muy grande en lo ambiental que repercuta en el bienestar de muchas personas; en este momento tenemos todas las herramientas para cambiar el rumbo hacia la sostenibilidad” concluyeron los creadores de la fundación que se dedica en Colombia al estudio y conservación de primates.

Por Carlos Alberto Bermúdez

Corporación de Periodistas de Santander CPS

Universidad Autónoma de Bucaramanga