Inicio Bucaramanga El cuento que crea conciencia ambiental a nuevas generaciones

El cuento que crea conciencia ambiental a nuevas generaciones

Según el Área Metropolitana de Bucaramanga, se espera que el programa ‘Ambientalízate’ reciba cerca de 10 mil participantes este año, en el Centro Cultural del Oriente, para fortalecer las temáticas ecológicas en niños y jóvenes.

Hay historias de amor que suenan poco realistas. En ellas, el amor llega como un relámpago para quedarse por el resto de su vida. Lo que no siempre dicen es que con la misma velocidad con que llegó, puede desaparecer; sin aviso previo, sin señales ni motivos. Pero, así es todo en la vida ¿no? Lo bueno nun
Los artistas que personifican a Mati, Lilo y Willy inician su jornada de trabajo desde las ocho de la mañana hasta las seis de la tarde. /FOTO SILVIA LEÓN

Por medio de un recorrido conejercicios lúdicos, cine y obras de teatro, el Centro Cultural del Oriente y el Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB) se unen para realizar el programa ‘Ambientalízate, un cuento verde’, un proyecto en cual enseñan sobre los cuidados que se deben tener con el medio ambiente.

Claudia Patricia Martínez, coordinadora de la propuesta, contó a Periódico 15 que esta estrategia nace del programa mayor ‘Ponte verde’, en el que hacen rutas ambientales y ecológicas por el parque ‘Acualago’, por el sitio de disposición final de los desechos ‘El Carrasco’ y por diferentes lugares del área metropolitana.

Y como parte de esas rutas se realizan también las tardes interactivas en el Centro Cultural del Oriente, donde jóvenes y adultos que visitan el lugar, pueden disfrutar de todas las herramientas y estaciones que tienen para ellos.

El trayecto empieza con las palabras de bienvenida que hace la coordinadora del programa a los estudiantes de las diferentes instituciones educativas o fundaciones de niños y adultos mayores. Luego el grupo visitante se divide en subgrupos para así iniciar las actividades junto al personal de logística como lo es Carlos Caballero, encargado de dar información a cada persona que entra al Centro Cultural.

“Nos gusta recibirlos de la forma que merecen para mostrarles toda la casa; contarles la historia de este centro, haciéndolos partícipes de las actividades culturales y lúdicas que tenemos acá sobre ecología”, dice Caballero.

La ludoteca es la primera parada de la visita ambiental. Ahí se trabaja con juegos de mesa y juguetes de plástico para armar, de igual forma se hacen ejercicios rítmicos en compañía de un instructor. La segunda locación es la biblioteca infantil, a donde los grupos van y que tiene una serie de cuentos para que los niños y jóvenes puedan entenderse más con la lectura.

Al programa ‘Ambientalízate, un cuento verde’ lo visitan un promedio de cuatro grupos en horarios de la mañana y de la tarde. /FOTO SILVIA LEÓN

La ruta sigue hasta los salones ubicados en el segundo piso, en donde se encuentra el Museo de la Batalla de Palonegro. El resumen de lo que ocurrió en este hecho histórico está separado en cuatro salas, en ellas se exponen los uniformes de los soldados y campesinos con las armas y herramientas usadas de ese momento.

Todas estas actividades se realizan con el fin de aportarles a los estudiantes o adultos conocimiento sobre la historia del país, encaminada a la parte ambiental con los ejercicios que se hacen en cada salón. Así como con la muestra de películas como
‘Río 1 y 2’, ‘El libro de la selva’, ‘Tarzán’ y otros filmes proporcionados también por el AMB, los cuales priorizan temas de
conservación medioambiental y muestran siete pactos para la adaptación y mitigación del cambio climático.

La contratista del AMB del grupo Cultura Ambiental, Laura Melgarejo, comenta que ellos se encargan del seguimiento de las temáticas, y también que a cada niño se le entregue un combo de crispetas, jugo y chocolatina, mientras se reproduce la película.

Un jaguar, una gota de agua y un árbol como el evento central

La obra de teatro ‘Un cuento verde’ es la condensación de todos los ejercicios y actividades reunidos en el escenario final del recorrido por el Centro Cultural. En esta muestra artística se narra la historia de un árbol viejo que está enojado con los seres  humanos porque solo dañan el ecosistema sin pensar en las consecuencias que dejan en la naturaleza.

Un jaguar y una gota de agua tratan de animar al maltratado árbol con canciones y con las interacciones de los niños o adultos presentes. Se enseña sobre el reciclaje, el manejo de las basuras y los cuidados que se deben tener con el agua, los animales y
las plantas.

Lilo, Mati y Willy son los personajes que encarnan al jaguar, a la gota de agua y al amargado árbol. Cada uno de ellos hace que los visitantes se diviertan y se concienticen de lo importante que es preservar el medio ambiente. Ana Tarazona es la gota de agua, ella dice que este ejercicio actoral y pedagógico ha sido
una grata experiencia en su vida.

“Les damos la chispa a los personajes para que a cada niño le llegue el mensaje de forma entretenida y correcta. Tratamos de que se vayan entendiendo que si ven un animal por la calle no es para tirarle piedras o lanzarlos bruscamente, sino que lo debemos proteger porque así también se cuida el medio ambiente”, comenta Tarazona.

El guion de la obra es dado por el Centro Cultural, pero al momento de ponerlo en acción los artistas se reúnen para agregarle los gestos, personalidad y movimientos acordes a lo que quieren mostrar. También tiene en cuenta el público que los ve, “hacemos estos aportes a la obra para que se vea más generosa, más dinámica, para que las personas que nos ven se conecten con nosotros. Y si vienen niños, jovencitos mayores o adultos, pues le hacemos adaptaciones al guion para no aburrir de acuerdo a las edades”, explica Yesid Blanco, quien hace el papel del jaguar.

¿Qué dicen los visitantes?

El programa recibió 6.300 visitantes en su primera fase del año pasado. Al iniciar su segunda etapa, del 10 noviembre del 2017 hasta 10 de febrero de este año, se han registrado 4.900 visitas.
Hasta el momento la asistencia de colegios públicos, fundaciones
y grupos de la tercera edad, está mejorando cada día.

La docente Sandra Patricia Ropero, del Colegio Gonzalo Jiménez Navas, en Floridablanca (Santander), describe este tipo de actividad como “algo fabuloso porque es una forma de que los estudiantes conozcan parte de la cultura del departamento, entiendan que a través del juego también se puede aprender sobre el cuidado de nuestro entorno, dejando la falta de conciencia para el cuidado del medio ambiente”.

Este programa se realiza de lunes a viernes, en las jornadas de la mañana y de la tarde. El transporte es patrocinado por el Centro Cultural del Oriente, quienes junto al Área Metropolitana de Bucaramanga esperan la participación de más instituciones educativas para aportarle progreso a las ciudades y a la protección medioambiental que necesitarán las futuras generaciones.

Por Silvia León Sisa

sleon530@unab.edu.co

Universidad Autónoma de Bucaramanga