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‘La Casona Unab’ fue habitada y construida en 1948 y por Ambrosio Peña Puyana, empresario santandereano. /FOTO MARÍA ALEJANDRA VILLAMIZAR

Al finalizar el 2016 la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab) anunció la compra y recuperación de la casa ‘Ambrosio Peña Puyana’, ubicada en la Calle 42 # 34-14, declarada como un bien de interés cultural, de carácter municipal. En sus inicios el inmueble fue de uso habitacional y punto de encuentro de personalidades nacionales y políticas.

El área total adquirida por la Unab fue de 1600 metros cuadrados. En este espacio se encuentran  la casa y un edificio de siete pisos ubicado en la parte trasera del inmueble, construido por la empresa Santandereana Terpel (distribuidora de combustibles), que al trasladarse a la zona industrial de la ciudad vendió el lugar a la Trasportadora de Gas Internacional (TGI) antes Ecogás.

La sede de TGI en Bucaramanga cerró sus instalaciones y durante tres años los predios permanecieron desocupados porque se trasladaron a Bogotá.

Al enterarse de la oferta de venta, la Universidad Autónoma de Bucaramanga que hace algún tiempo le estaba siguiendo la pista a la casa ‘Ambrosio Peña’, puso en marcha la documentación requerida para la adquisición del inmueble, considerado patrimonio arquitectónico de la ciudad por sus acabados eclécticos y republicanos dados en 1948, año en que fue construida la casa.

Además de la cuantiosa suma invertida en la compra de la casa, la Unab asignó un presupuesto adicional de 1.300 millones para su adecuación y remodelación. Para el edificio (que está en obra desde el 20 de diciembre de 2016) será necesario el mantenimiento de ascensores, pisos, planta física y planta eléctrica para entregar en óptimas condiciones la edificación.

El edificio donde funcionaron oficinas como Terpel, Ecogás y la Transportadora de Gas Internacional (TGI) ahora hace parte de la Unab. /MARÍA ALEJANDRA VILLAMIZAR
El edificio donde funcionaron oficinas como Terpel, Ecogás y la Transportadora de Gas Internacional (TGI) ahora hace parte de la Unab. /MARÍA ALEJANDRA VILLAMIZAR

Para la adecuación de la ‘La Casona Unab’ es necesaria la intervención de personal especializado en restauración, ya que al ser patrimonio cultural y arquitectónico debe salvaguardarse y mantener las características propias de la época en que fue construida.

Con miras a ofrecer nuevos institucionales y culturales, la Unab tiene en mente habilitar un centro de atención al empresario, junto con eventos y exposiciones artísticas que sean atractivas a la ciudad. También contará con oficinas que den soporte a algunas actividades de la universidad.

Hernando Navas arquitecto de Unab, espera que las nuevas instalaciones de la Universidad Autónoma de Bucaramanga en el barrio El Prado entren en completo funcionamiento para el segundo semestre de 2017 y pueda ser además un atractivo y referente histórico para la ciudad.

Por María Alejandra Villamizar
mvillamizar543@unab.edu.co

 

Universidad Autónoma de Bucaramanga
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