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Trabajadores de la Cooperativa Bello Renacer organizando el material reciclado para ser distribuido en distintas empresas de la ciudad. /FOTO CARLOS ALBERTO SUÁREZ

En Colombia, los recicladores fueron favorecidos con el fallo de la Corte Constitucional que los declaró sujetos de especial protección. Lo lograron luego de instaurar una acción de tutela contra el Distrito de Bogotá, en diciembre de 2002, al considerarse excluidos en la licitación 001 que abrió la Unidad Ejecutiva de Servicios Públicos (Uesp) ese año.

El proceso buscaba que la entidad hoy llamada Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) seleccionara el personal idóneo para la prestación del servicio público de aseo urbano y “excluía a cualquier otro oferente, salvo a aquellos operadores que desde 1994 prestaban el mencionado servicio público en la capital colombiana”. Fue entonces cuando, liderados por Nohra Padilla Herrera, representante de la Asociación Nacional de Recicladores, argumentaron que el proceso no se daba en igualdad de condiciones y buscaron la protección constitucional.

El auto 275 de 2011 establece que son personas de especial protección constitucional y del Estado. Y actualmente, se reconoce aún más la labor de estas personas en la sociedad, debido a que el decreto 596 del 11 de abril de 2016 da un periodo de cinco años para que se haga la trasformación del reciclaje informal a empresas prestadoras de servicios de aseo.

Frente a esto, y teniendo en cuenta que el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández Suárez, busca convertir El Carrasco en un lugar para la tecnificación de residuos y en un parque ecológico (obras que se estiman en 100 millones de dó- lares, según el mandatario local, que en pesos serían 285 mil millones), los 107 recicladores y el gerente de la cooperativa Bello Renacer, Gonzalo Mejía Pico, se cuestionan sobre lo que puede llegar a pasar con la Estación de Clasificación y Aprovechamiento (ECA), ubicada en el Centro de Acopio.

Esto, teniendo en cuenta que el proponente que gane la licitación tendrá a su disposición cuatro hectáreas para la tecnificación de las basuras, las cuales incluyen el terreno donde está ubicado Bello Renacer.

Así lo explican los prepliegos que circularon el 31 de octubre de 2016 y el 23 de enero de 2017. La Empresa de Aseo de Bucaramanga menciona que de ser requerido, el proponente puede demoler la Estación de Clasificación y Aprovechamiento (ECA) donde está ubicada la Cooperativa.

¿Existen alternativas?

La Cooperativa de recicladores Bello Renacer completa 24 años de labores en El Carrasco. Hace cinco cumplió lo que especifica el decreto 596, pues se convirtió en una empresa prestadora de servicios de aseo, que a diferencia de las otras que llevan residuos sólidos al relleno sanitario, se encarga del componente de aprovechamiento en reciclaje.

Mejía Pico asegura: “Tenemos el reconocimiento ante la Superintendencia de Servicios Públicos, la certificación laboral del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), el contrato de condiciones, área de prestación de servicios, las microrutas, los camiones y las personas”.

Los 107 miembros de Bello Renacer cumplen con la certificación y están reconocidos ante el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Pgirs) de Bucaramanga.

De las 15.917 toneladas de basura que llegan cada mes a El Carrasco, el personal logra seleccionar cerca de 1.600 toneladas de material reciclado. Sólo en la Comuna 11 y el sector de Provenza, recogen 500, gracias al apoyo de la comunidad.

Como organización, Bello Renacer se conformó en 1990 sólo por recicladores. “Todos somos testigos de los malos manejos del relleno y es bien sabido que hay que hacer una tecnificación adecuada”.

En relación con los cambios que la Administración Municipal planea para El Carrasco, Mejía Pico manifiesta que se vieron excluidos ante esa decisión. “No se habló de normatividad, de acciones afirmativas, de derechos constitucionales, al contrario, se visionaba desplazarnos de acá y demoler el lugar”.

La Estación de Clasificación y Aprovechamiento Bello Renacer es una infraestructura de 2400 metros cuadrados construida exclusivamente para el manejo de residuos sólidos aprovechables. Para su edificación recibió apoyo de la Comisión Nacional de Regalías, que destinó al proyecto 874 millones de pesos.

El proyecto versus propuestas de Bello Renacer

En la reunión que se realizó en el salón comunal del barrio El Porvenir el 2 de diciembre de 2016, con la presencia de la mesa de trabajo, la Empresa de Aseo de Bucaramanga, y el alcalde, se dio a conocer el proyecto de convertir El Carrasco en un parque ecoló- gico, y también se habló sobre la tecnificación de los residuos sólidos.

Mediante un boletín informativo se dio a conocer a la comunidad el proyecto que será llamado el Parque Contemplativo El Carrasco. Además se conoció que el arquitecto Sergio Granados es el encargado de los diseños que incluye senderos peatonales, tres sistemas de ciclo rutas, canchas de fútbol, juegos de niños, gimnasio para adultos, parqueaderos, zonas verdes, jardines, plazoletas, salón multifuncional, graderías cubiertas con baños públicos, portería con acceso a vehículos, y peatonales. Asimismo, tendrá red eléctrica, hidráulica y sanitaria.

El proyecto que se desarrollará en un espacio de 15 hectáreas, también incluye la ampliación de la avenida de Malpaso y la extensión de la calle 105 para que la comunidad pueda tener acceso al lugar.

La Empresa de Aseo de Bucaramanga presentó un cronograma donde especifica que el 31 de marzo de 2017 es la fecha límite para que los inversionistas den a conocer sus propuestas, sin embargo, éste podría ser modificado.

En una visita a El Carrasco con un grupo de inversionistas, realizada el 23 de febrero, el alcalde Hernández Suárez expresó que “los que quieran participar en la licitación, bienvenidos. Creo que esto va a ser un éxito, esperemos, por el bien de Bucaramanga, que así sea”.

Por su parte, José Manuel Barrera, gerente de la Emab, explicó que más de 12 empresas acudieron ese día al lugar y observaron el sitio para mirar “qué cosas hay que considerar para incorporarlas en su proyecto de inversión”.

Allí también estuvo el gerente de Bello Renacer, quien además de entregar una serie de propuestas, le pidió a la Emab y a la Alcaldía el acompañamiento de la Procuraduría, la Defensoría Regional del Pueblo, la Personería, la Contraloría de Bucaramanga y la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (Cdmb), para que se tenga presente “el error”, que según él, está escrito en los prepliegos.

Llegado el caso de ser demolida la Cooperativa, la Emab se responsabilizaría de buscar una bodega en arriendo para Bello Renacer. Sin embargo, Gonzalo Mejía explica que no se está teniendo en cuenta el fallo de la Corte Constitucional (Auto 275 de 2011) de buscar acciones que beneficien a los recicladores.

“No entiendo por qué se pretende decirle al proponente que gane que haga demolición de la ECA de El Carrasco, sabiendo que se puede llegar a hacer una alianza de mercado estratégica entre proponente y 24 años de experiencia que es la que nosotros tenemos”, afirma Mejía.

Dentro de las propuestas entregadas por los recicladores se contempla una posible asociación entre el proponente ganador y la organización, para seguir operando como ECA. En caso de tener que salir de El Carrasco, los recicladores le piden a la Emab que les garantice los 30 años de arriendo de la bodega que se escoja, que es el mismo tiempo que el proponente estará trabajando en el lugar. Según el decreto 596 del 11 de abril de 2016, el espacio debe tener las mínimas condiciones para operar como ECA.

Finalmente, se pidió la construcción de un nuevo espacio para la Cooperativa dentro de los predios de El Carrasco, en inmediaciones del Parque Contemplativo, que el municipio de Bucaramanga se comprometió a edificar para la comunidad del barrio El Porvenir.

Los recicladores piden 2.400 metros cuadrados que ocupa su estación de clasificación, comprometiéndose con la limpieza y el mantenimiento del parque.

Tecnología para procesar los residuos sólidos en el relleno sanitario

En cuanto a la tecnificación de las basuras, la Emab informó a la comunidad de El Porvenir, a través de un boletín emitido el 7 de febrero de 2017, cómo será la selección de la nueva tecnología que resuelva el problema actual de los residuos sólidos. En la comunicación se explicó que se seleccionará tecnología de punta y que los inversionistas pueden ser nacionales o internacionales.

El Ministerio de Ambiente ha estado por más de dos años al tanto del futuro de El Carrasco, al igual que la Autoridad de Licencias Ambientales (Anla), a la cual se le ordenó el control ambiental del relleno, según la resolución 0368 del 11 de marzo de 2014,basándose en la ley 1333 de 2009.

No obstante, la comunidad teme que todo se quede en el papel, como ocurrió con la acción popular que ganaron en 2009, en la cual se ordenó el cierre definitivo de El Carrasco. Desde entonces se han declarado cinco emergencias sanitarias y aún así, se ha prorrogado el cierre del lugar.

Horacio Rey Mendoza, presidente de la ONG Corporación Ambientalista de El Porvenir, quien ha estado por 19 años en la lucha por el cierre definitivo de El Carrasco, considera que no es un relleno sanitario sino un botadero de basura. “Está el decreto sanitario y aun así se niegan a cerrarlo, lo que están haciendo es un daño gravísimo a la ciudad, a las aguas y están violando los derechos humanos”.

Silvia Paola Barbosa, la abogada que ha llevado a los estrados judiciales este problema del barrio El Porvenir desde el año 2012, explica que las primeras acciones que se hicieron para saber si los habitantes estaban afectados por la contaminación de El Carrasco no fueron acogidas. “El Consejo de Estado decía que las personas ya no podían exigir daños y perjuicios por la contaminación, sin embargo, los daños y perjuicios que pide la comunidad es por las declaratorias de emergencia”.

Ante el incumplimiento, Barbosa dijo que en 2014 se presentó una acción grupal en la que se pidió una indemnización por la carga adicional a la que debe someterse la comunidad de El Porvenir debido al relleno sanitario. En ella, los demandantes piden al Estado el pago de 150 salarios mínimos legales vigentes (cerca de 110 millones de pesos) a cada una de las 1.500 familias afectadas; sin embargo, aún no se conoce el fallo del Consejo de Estado.

A manera de conclusión, Barbosa manifiesta que no es un terreno adecuado para llevar a cabo un proyecto como el que tiene en mente la Alcaldía, debido a que cuenta con una orden de cierre. “La preocupación es que no pueda llegar a ser viable; se está desconociendo el fallo ambiental del Carrasco con actos administrativos”.

Por Brayan Felipe Delgado C.

bdelgado112@unab.edu.co

Universidad Autónoma de Bucaramanga
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