De Santander a Quito, una propuesta de paz desde el territorio

De Santander a Quito, una propuesta de paz desde el territorio

Después de 51 años de la muerte de Camilo Torres Restrepo, el ‘cura revolucionario’, se realizó en Bucaramanga el primer encuentro regional para la construcción de una iniciativa de paz desde Santander.

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Los vídeos presentados en la reunión corresponden al primer pronunciamiento que hicieron las delegaciones a la sociedad, desde que se instaló la mesa de negociación en Quito, Ecuador. El jefe negociador del Gobierno, Juan Camilo Restrepo Salazar, manifestó que el objetivo es acordar transformaciones en búsqueda de una Colombia en paz y de mayor equidad. /FOTO SILVIA SERRANO PACHECO

En la sede UIS Bucarica se llevó a cabo el evento organizado por la plataforma En Santander Construimos Paz, al que asistieron representantes de organizaciones sociales, víctimas del conflicto armado, estudiantes de universidades públicas y privadas que se sumaron a las más de 150 personas que concurrieron a la convocatoria.

El primer punto de la agenda que se implementará en el acuerdo de diálogos para la paz de Colombia entre el Gobierno nacional y el Ejército de Liberación Nacional, Eln, es la participación ciudadana. Por eso, las propuestas e iniciativas de la ciudadanía serán decisivas en el desarrollo del proceso.

Para el miembro del comité impulsor de En Santander Construimos Paz, Víctor de Currea-Lugo, “una enseñanza del diálogo con las Farc es que la participación no es un foro, debe ser un proceso”. El departamento fue seleccionado como el lugar de partida porque, además de que fue un territorio donde el Eln tuvo presencia histórica, “donde ha habido víctimas, confrontaciones y hostigamientos, también existe un sector empresarial que podría ser muy útil para la construcción de paz y un sector de la sociedad que ya se está moviendo en torno a este tema”, agregó Currea-Lugo.

Por su parte, el director del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, Pdpmm, Ubencel Duque Rojas, añadió que lo importante es no perder la perspectiva del nororiente colombiano y “ofrecer al proceso que se abre en Santander la experiencia, los aprendizajes, los desafíos y también los desaciertos que hemos tenido en este tipo de procesos”.

En su intervención, el secretario del interior, Manuel Ricardo Sorzano Romero, se comprometió a apoyar los diálogos. “lo hicimos con lo que se adelantó en La Habana, lo vamos a hacer con lo que se adelanta en Quito. De manera que somos coherentes con la paz, queremos a un Santander tranquilo, seguro, equitativo, de oportunidades y todo eso se construye con una paz completa”, afirmó Sorzano Romero.

El mensaje de las delegaciones

Los jefes de los equipos negociadores se pronunciaron en una grabación que fue proyectada a los asistentes del evento. El tercero al mando del Comando Central del Eln, Coce, Israel Ramírez Pineda, alias ‘Pablo Beltrán’, reiteró su voluntad por una solución política sincera y decidida. “Es cierto que tenemos algunas diferencias con el Gobierno de (Juan Manuel) Santos, en cuanto a lo vinculante de la participación, pero tenemos plena confianza que (…) todo esto va a ser una presión social muy importante que va a hacerle ver al Gobierno que hay que tener en cuenta a las regiones, (…) a todas las constituyentes populares que ha habido, (…) en particular en el departamento, a favor de la paz, (…) se trata de desatar un diálogo nacional”, aseguró Ramírez Pineda.

Mientras que el jefe negociador del Gobierno, Juan Camilo Restrepo Salazar, se refirió en el vídeo al funcionamiento de dos mesas simultáneas que se dedicarán a la participación ciudadana y a dinámicas humanitarias, temas que serán prioritarios y que se abordarán en la primera instancia.

“Estamos en tiempos de paz, en tiempos en que la comunidad internacional y la colombiana requiere que haya política, pero sin armas, que las discrepancias se resuelvan en democracia y no con la coacción, ni con el temor de la ciudadanía. Esperamos que el Eln tenga la lucidez de entenderlo así”, concluyó Restrepo Salazar.

Sin embargo, cinco días después de este primer pronunciamiento, el grupo insurgente aceptó su responsabilidad en la explosión del petardo en La Macarena, en Bogotá, que causó la muerte del patrullero de la policía Alberto Garibello Alvarado y lesiones a 29 uniformados más.

Para justificarse, el Eln aseguró que con este hecho quería mostrar la urgencia de un cese del fuego bilateral, pero este acto se convirtió en un ataque a la confianza de las personas que quieren sumarse al proceso y construir la paz.

Para qué y cómo participar

Los asistentes realizaron un ejercicio para definir la forma como cada uno podía contribuir a la construcción de la paz. Se dividieron en grupos de diez personas para hablar de sus experiencias y, con la ayuda de un colaborador, enviar todas las propuestas a un grupo de Whatsapp. El resultado de este experimento fue una relatoría con los puntos comunes, que fueron agrupados en dos categorías.

Periódico 15 seleccionó algunas de las respuestas a ambos interrogantes: participar para garantizar que en medio del proceso exista garantía efectiva de los derechos humanos, que el proceso de paz sea vinculante con la sociedad civil, deslegitimar la violencia como forma de hacer política, exigir que la paz se desarrolle como la concepción del pueblo y no solo como lo concibe el gobierno y aportar lo que se ha construido desde las organizaciones sociales.

Y cómo participar, mediante cabildeos territoriales y abiertos, con jornadas de socialización de los acuerdos y vinculación con personas asociadas al Eln, foros intersectoriales con énfasis en el sector rural y la elaboración de una agenda de paz de la sociedad civil.

Una pregunta que surgió del público fue cómo desde Santander se acompañará al Catatumbo, pues las acciones paramilitares en esta región podrían convertirse en un problema para las conversaciones con el Eln. /FOTO SILVIA SERRANO PACHECO
Una pregunta que surgió del público fue cómo desde Santander se acompañará al Catatumbo, pues las acciones paramilitares en esta región podrían convertirse en un problema para las conversaciones con el Eln. /FOTO SILVIA SERRANO PACHECO

Por Silvia Serrano Pacheco
sserrano503@unab.edu.co

Universidad Autónoma de Bucaramanga
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