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De izquierda a derecha. Nancy Cañón Meza, Directora de la asociación de Hospitales de Santander, Luis Alejandro Rivera, Secretario de Salud de Santander, Eva Katherine Carrascal, Superintendente Delegada para la Supervisión Institucional de Salud y Carmen Eugenia Ávila, Viceministra de protección Social, en la mesa de diálogo convocada por la Gobernación de Santander.

El pasado 21 de febrero se realizó un evento convocado con el fin de generar una mejoría en las relaciones entre el Departamento de Santander, que tiene una deuda en el POS (Plan Obligatorio de Salud), y los responsables de pago, las Entidades Promotoras de Salud, EPS. Además, hacer que las EPS deudoras se reúnan con las Empresas sociales del estado, para mejorar la relación contractual y poderse generar los pagos de la manera más eficiente, teniendo en cuenta lo establecido en el acuerdo 17 de 1997.

Según la viceministra de Protección Social, Carmen Eugenia Ávila, se establecieron varios acuerdos entre la Superintendencia Nacional de Salud, la Secretaría de Salud Municipal y Departamental, y las entidades responsables de la deuda.

El primero, fue que el gerente de cada EPS debe tratar de reunir una agenda corta con los prestadores públicos del departamento para llegar a unos acuerdos de voluntades y generar los contratos de pago, no solo para el flujo de los recursos de efectivos, también para la adecuada prestación de los servicios de los usuarios.

“Lo importante es que esto no es un impedimento para los contratos que deben realizar las EPS con muchas de las IPS (Instituciones Prestadoras de Salud), por no decir que todas las 85 del departamento que a hoy no tienen contrato”, señaló el secretario de Salud de Santander, Luis Alejandro Rivera.

El segundo, que la agenda tenga un debido seguimiento por la Superintendencia a través de lo que se genera en el aplicativo de la circular 030 del año 2013 que habla acerca de la importancia que tiene para las Entidades Responsables de Pago e Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud remitir la información con la debida anticipación y en el tiempo establecido.

Y por último, que el departamento se comprometa a revisar las disponibilidades de recursos que tiene, para así pagar lo correspondiente en el menor tiempo posible.

A su vez, Ávila aclaró que las especulaciones que hacen con respecto a las supuestas desviaciones de los recursos de salud por parte de las EPS son falsas.

“Expedimos en 2014 el decreto 02 que obliga a guardar unas reservas técnicas para futuras contingencias que impediría, desde el punto de vista financiero y contable, que estas EPS desvíen los recursos para otras cosas que no sean prestaciones de salud”, concluyó la funcionaria.

Desde el 27 de febrero se retomaron las mesas de diálogo que se están realizando desde el año 2016. Las reuniones tienen las mismas dinámicas de las cuatro realizadas en el año anterior, en donde el objetivo principal fue conciliar para analizar la cartera morosa que mantienen las EPS con las IPS. Las reuniones contaron con la participaron de la Procuraduría, la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud), EPS deudoras como la ‘Nueva EPS’ del régimen subsidiado y ‘Coomeva EPS’ del régimen contributivo y gerentes de IPS como, José Orlando Quintero Correa, gerente del Hospital Universitario de Santander (HUS), y con el acompañamiento de la secretaría de Salud Municipal y Departamental, para analizar varias opciones, entre ellas, la revisión de cuánto dinero se le debe a cada hospital y el cruce de cuentas.

Sin embargo, la directora de la Asociación de Hospitales de Santander (Asehisan), Nancy Cañón Meza, aseguró que a pesar de los diferentes acuerdos que se han creado, como los ya mencionados, la situación de las IPS en el departamento continúa siendo difícil debido “a la cartera tan alta que tenemos con las EPS, la falta de reconocimiento de las mismas y la falta de claridad en las cuentas, lo cual dificulta mucho las acuerdos de pago”, ultimó.

Deuda billonaria 

En el ámbito nacional la deuda continúa creciendo. El valor total, según el 36° Informe de Seguimiento de Cartera Hospitalaria con corte a junio 30 de 2016, de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (Achc), era de 7 billones 122 mil millones de pesos. Dicha cifra presenta una variación del 15,7 % con respecto a la deuda reportada en el mismo semestre de 2015.

Y la mayor participación en la deuda total sigue correspondiendo a la de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) del Régimen Contributivo (38,4%), seguida por las EPS-S del Régimen Subsidiado (30,7%). La deuda conjunta total se incrementó en $509 mil millones de pesos adicionales con respecto a 2015 y en tercer lugar el Estado (10.6%), que incluye la deuda de las Entidades Territoriales de Salud y el Operador Fiduciario del ‘Fosyga’.

En el departamento el panorama no ha sido distinto. La deuda sigue, pero según la Superintendente Delegada para la Supervisión Institucional de Salud, Eva Katherine Carrascal, no es posible conocer el valor de la misma debido a que “no han hecho la tarea de manera juiciosa los responsables de pago, llámese la entidad departamental o las EPS (…) las IPS no han depurado ni descargado los estados de cartera, lo que ha ocasionado que no se conozcan los pagos que han hecho de giro ordinario y tampoco de giro directo”, afirmó.

Según el gerente del Instituto de Salud de Bucaramanga (Isabu), Juan Eduardo Durán Durán, las situaciones que más han dificultado la solución de las entidades sociales del estado son “las carteras morosas, las firmas de contratos de las EPS con hospitales y la falta de acuerdos firmados al 20 de febrero”, enfatizó Durán.

Vale mencionar que el instituto de Salud de Bucaramanga tiene una deuda que se acerca a los $10 mil millones de pesos.

Por Daniela Cogollo Rodríguez
dcogollo832@unab.edu.co

Universidad Autónoma de Bucaramanga
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