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El grito vasco de independencia

Segunda parte de la entrevista exclusiva con Asier Altuna Epelde, quien después de haber estado en prisión es ahora el representante para América Latina del partido Sortu, e insiste en que España es una cosa y Euskal Herria otra. (Segunda parte de la entrevista publicada en la edición 305, que circuló desde el 28 de noviembre de 2015).

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Asier Altuna Epelde es el portavoz para América Latina del partido Sortu de la Izquierda Abertzale (Izquierda Patriota). Afirma que la lucha por un Estado Vasco ya no es por las armas sino por la vía política, y atiende esta entrevista en la que manifiesta su optimismo en que cese el conflicto armado interno en Colombia. /FOTO PASTOR VIRVIESCAS GÓMEZ

¿Cómo observa desde San Sebastián el presente y el futuro del Ejército de Liberación Nacional de Colombia, máxime si se tienen en cuenta los nexos que se dieron desde un comienzo entre la organización separatista Euzkadi Ta Askatasuna (ETA) y el ELN? ¿Es optimista de las negociaciones entre el ELN y el Gobierno colombiano?

No quisiera meterme en ese asunto. Somos muy respetuosos en ese sentido y no sé cuál será la estrategia del ELN. Lo que he visto en prensa es que sí tienen voluntad para abrir un diálogo y un cauce para crear otra nueva mesa. Ojalá sea así y en Colombia también el conflicto armado se cierre de manera real tanto con las FARC como con el ELN. Nosotros somos muy respetuosos y no nos sentimos capaces para decir lo que tienen que hacer.

En los años ochenta y noventa se informó que Venezuela y México eran ‘santuarios’ de ETA en los que se refugiaban militantes de esta organización. ¿Cuántos etarras están dando vueltas por el mundo sin que puedan venir a España?

Hay cálculos que dan que hay más de dos mil militantes de ETA que pululan por todo el mundo. El caso de Venezuela es muy significativo porque la primera remesa de miembros de ETA que llegaron a ese país lo hicieron en condición de deportados del Gobierno español por petición de Felipe González al presidente Carlos Andrés Pérez. Todos ellos llegaron en una situación de indefensión jurídica y llevan más de veinte años allá, porque arribaron en el primer gobierno de González que planteaba las expulsiones. Ahora España se molesta porque Venezuela no entrega a esos miembros de ETA cuando fue precisamente el que los llevó allá, por diferentes motivos o por estrategias que estaba aplicando en su momento. Entonces que España le plantee al proceso Bolivariano que los entregue, me parece un despropósito. Pero bueno, la cuestión es que el colectivo de refugiados que ha ido por motivación política y por el compromiso que ha adquirido con el pueblo vasco, ha hecho una reflexión interna como colectivo y está dispuesto a dar pasos para que este último proceso político, que queremos que sea de paz también, llegue a buen puerto y ellos desde su propia visión están planteando nuevas dinámicas y algunos están retornando también y declarando que es el momento del diálogo y de cerrar de una vez las consecuencias del conflicto. Es de reconocer el papel que está jugando el colectivo de refugiados para alcanzar este objetivo.

Esos miembros de ETA que están en prisión y que se han manifestado en contra de la violencia, ¿son traidores o desertores o cobardes o sensatos?
Cuando ha estado activa la lucha armada, sobre todo en los años ochenta y los noventa, pues sí se han hecho lecturas de ese tipo, pero esta es una decisión colectiva tanto de la propia organización armada como del colectivo de presos. El último comunicado que sacó el colectivo de presos instaba al reconocimiento del dolor causado. Es obvio que en cincuenta años de actividad armada todos los presos políticos vascos han adquirido su compromiso en esta lucha y no es una lucha individual sino colectiva, y como tal hay que hacer esa lectura colectiva. A la par hay que reconocer que con la actividad armada ha habido sangre, ha habido muertos y ha habido heridos. Ha habido un sufrimiento por parte de los dos bandos. El colectivo de presos vascos no tiene ningún inconveniente en decir: ‘sí, nosotros hemos generado dolor, pero también estamos dispuestos a dialogar y a reconocer esas víctimas. Lo que no vamos a hacer es delación de otros compañeros ni renegar de lo que hemos sido. No vamos a renegar porque eso sí ya sería rendirse ante todo’.

Entonces esa dignidad se mantiene como colectivo que ha sido agente activo de este conflicto que todavía no está resuelto, pero plantean soluciones reales en tiempos nuevos y las cuales hay que abordar. Lo que no es de recibo es que en el Estado español en los últimos cincuenta años el primer problema en la agenda haya sido el terrorismo de ETA, y cuando ETA da este paso unilateralmente ahora se jacten ellos y digan que eso ya lo hemos olvidado, esto ya lo hemos ganado y ahora que se pudran todos en la cárcel.

Hay que reconocer que ese tema ha estado ahí y lo que no se puede hacer es ignorar este nuevo tiempo en el que tenemos la posibilidad real de cerrar definitivamente este ciclo armado y que se den garantías por parte de ambos bandos de que no va a volver a suceder algo así.

Una de las fórmulas para poder llegar al final del camino y que se ha aplicado en Sudáfrica, Perú, Guatemala y El Salvador, por ejemplo, es constituir una Comisión de la Verdad y que se conozcan todos los horrores cometidos por las partes. ¿ETA está dispuesta a que algún día se saque a la luz todo el dolor causado y que se haga la respectiva reparación?

ETA ha dicho que está dispuesta a hablar del tema del sufrimiento de las víctimas y de todo. De hecho ETA ha pedido perdón a todos aquellos que han sido víctimas inocentes de este conflicto, víctimas civiles a las cuales la propia organización armada reconoció que había causado ese sufrimiento y pidió perdón. Lo que pasa es que actualmente y por lo que ellos dicen en sus comunicados, ETA está dispuesta a hablar de las víctimas, pero tenemos por parte del Gobierno español que todavía niega la existencia de víctimas por ejemplo de los grupos parapoliciales como fueron los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación que actuaron con la anuencia de altos funcionarios). De hecho ahora mismo la sentencia del Tribunal Constitucional ha negado la ayuda económica a todas esas víctimas de lo que fue la violencia del Estado. Por parte de ellos hay un intento de mostrar esa diferencia entre víctimas de primera y víctimas de segunda, y en ese sentido la organización armada plantea: ‘hagamos un debate serio y reconozcamos que aquí no hay solo los ochocientos muertos de ETA’. Hay más de mil cuatrocientos muertos que son también los generados por los aparatos represivos del Estado y por las fuerzas parapoliciales que ha mantenido vigentes en los años ochenta, en los noventa y hasta hace poco en el 2000 hubo un desaparecido de ETA que apareció muerto en Francia. Todo eso alguien lo ha generado también, esos aparatos han estado ahí, han estado inactivos cuando al Estado no le convenía, pero se han activado también cuando les interesaba. Entonces hay que reconocer que las víctimas están en los dos bandos, el sufrimiento está en los dos bandos, y que la dispersión de los más de 550 presos en el Estado español y en el Estado francés genera un sufrimiento añadido a los familiares y un gasto económico y psicológico que repercute directamente en los familiares. Es un castigo añadido a los familiares y ahí hay sufrimiento y violencia. Todo eso hay que reconocerlo.

¿El punto más sensible es que los presos de ETA estén alejados de sus familias?

La dispersión se ha mantenido de diferentes formas, pero desde finales de los años ochenta se utiliza directamente para castigar al preso y también a sus familiares. Y es aislarlo de su entorno natural, para que pierda ese contacto con sus amigos, con la familia, con el entorno. Con la llegada de (José María) Aznar (presidente del Gobierno español entre 1996 y 2004) la dispersión aumentó más. Antes estaban los presos reagrupados en diferentes cárceles, luego ya en los noventa con Aznar los presos fueron dispersados entre ellos en esas mismas cárceles, y van agudizando todavía más esa dispersión hasta buscar el aislamiento de cada preso, para que no tenga contacto con los otros presos y es para intentar ‘romper’ al preso. Hay que reconocer que el colectivo de presos les ha unido en la consciencia política y se ha organizado pese a las adversidades, pero existe la reivindicación de que hay que acabar ya con la dispersión, también porque la Ley lo ampara y es de Ley que estén en prisiones más cercanas al País Vasco. En enero más de ciento diez mil personas lo pidieron en una manifestación en la ciudad de Bilbao, pero es también una reivindicación que la comparte la mayoría social, política y sindical de este país.
¿Arnaldo Otegi Mondragón –el más importante dirigente del independentismo vasco– es tan peligroso que debe permanecer en prisión?

Arnaldo Otegi es muy peligroso para el Estado español porque plantea democráticamente decidir el futuro de este país, y en ese sentido es mucho más peligroso seguramente que con las armas, porque cuenta con el respaldo de una mayoría social muy importante también en este país y no es casual de que fuera el impulsor junto con otros compañeros de este debate que se dio en la izquierda independentista, y lo detuvieran y lo mantengan seis años encarcelado precisamente por plantear un cambio de estrategia.

Una de las críticas que les hacen a los izquierdistas vascos es que no están unidos. ¿Qué responde?
Eso se dio en el contexto anterior, pero ahora mismo los cuatro partidos (Sortu, Alternatiba, Aralar y Eusko Alkartasuna) que conformamos EH Bildu (Euskal Herria Bildu) sí somos partidos de izquierda que hemos estado en el escenario electoral y la unión de los cuatro hace que EH Bildu ahora mismo esté optando a ser primera fuerza, vaya consolidando su proyecto y llegue a la mayoría social de este país y consiga la hegemonía política y social para gobernar y darle ese derecho a decidir que reclama y demanda desde que está el conflicto. Nosotros planteamos que democráticamente pero desde la acumulación de fuerzas y con la lucha ideológica y de masas, etcétera, pues hay que ir generando esa alternativa y esa hegemonía social para llegar al poder y si el pueblo vasco quiere la independencia y tenemos un Estado español que su actitud es como la que está teniendo con Catalunya, pues habrá que declarar unilateralmente la independencia si la mayoría social de este país así lo desea.
¿Qué sectores en España se oponen a la existencia de un País Vasco independiente?
Según las encuestas, hay una mayoría española que no quiere que haya un País Vasco independiente. Eso es normal y yo si fuera español supongo que me gustaría que España estuviera unida, pero ahí está para nosotros el talante democrático que puede haber en el Estado Español. En ese sentido vemos que la izquierda española desde Izquierda Unida hasta ‘Podemos’, reconozcan que hay naciones históricas en el seno del Estado español y esas naciones tienen derecho a decidir su futuro también, y ahí nos encontraríamos un marco políticamente desde el diálogo y por las urnas para decidir cuál es el proyecto a respetar en este país. Acá hay desde el Partido Popular, que es un partido constitucionalista y centralista español, hasta nosotros que planteamos abiertamente la independencia. Hay cuatro proyectos encima de la mesa y habría que abordar a todos, pero en igualdad de condiciones. Lo que no puede ser es que el centralismo y el constitucionalismo del PP tenga todas las garantías de ley y todas las instituciones estén encaminadas en ese reglamento jurídico que nos impusieron en 1978, y que la independencia sea criminalizada y encarcelada por el único hecho de defender política, ideológica y socialmente la independencia y trabajar por ella.
¿Cómo ven ustedes fenómenos políticos como el nuevo partido español de izquierda ‘Podemos’ (fundado en enero de 2014 y cuya cabeza es el profesor universitario y analista político Pablo Iglesias)? ¿Están disparatados o es una opción sólida?
Antes de ‘Podemos’ está el factor de lo que fue el 15M (o Movimiento de los Indignados creado a raíz del multitudinario reclamo del 15 de mayo de 2011 por una democracia más participativa y distante del bipartidismo Partido Socialista Obrero Español -PSOE- y del Partido Popular -PP-), que ocuparon la Plaza del Sol en Madrid. En ese momento dijimos que era una bocanada de aire fresco desde el Estado español. Después de ver que no había prácticamente nada en el Estado español y presenciar que había una juventud dispuesta a reivindicar sus propios derechos hizo que se viera que había cierto músculo en el Estado español. Nosotros creemos que ‘Podemos’ ha hecho una lectura correcta de lo que buscaba el 15M y ha salido al escenario político electoral con mucha fuerza. Ojalá ‘Podemos’ sea capaz de romper ese bipartidismo, sean valientes, puedan cambiar la Constitución, reconociendo que hay naciones históricas y que hay otros problemas también en ellas. Porque en 1978 por mucho ruidos de sables y porque no había voluntad por los partidos representados en la arena electoral del Estado español no se atajó, pero treinta años después el Estado español tiene otras condiciones y nos gustaría por lo menos que ellos tuvieran ese talante democrático que tanto predican y que pudieran también con el apoyo de la sociedad española llegar a esos cambios que exige la propia población. La Constitución ha quedado obsoleta y de hecho aunque se dice que es intocable, (el socialista José Luis Rodríguez) Zapatero la cambió un agosto, en vacaciones, y no precisamente para favorecer a la propia ciudadanía española sino más para defender a los grandes banqueros. Está roto ese Pacto de la Moncloa que hicieron y la sociedad demanda cambios. Nosotros a ‘Podemos’ y a la izquierda española les decimos que estamos dispuestos a echar una mano también, pero siempre en aras de la democratización del Estado español y del reconocimiento de los pueblos históricos, y la posibilidad que podamos decidir nuestro futuro y sea respetado por parte de ellos.
Usted estuvo en Colombia participando de la ‘Marcha Patriótica’ que se llevó a cabo en abril de 2012, y varios medios de comunicación cuestionaron su presencia e incluso el periodista de derecha Ricardo Puentes Melo dijo que usted es “un experto en terrorismo” que “usando la fachada de un partido político legal de izquierda”, vino “para puntualizar los últimos detalles del atentado contra Fernando Londoño” y que fue usted quien “trajo” al país una bomba lapa que estalló el 15 de mayo de ese año en la camioneta en que se transportaba el exministro por el norte de Bogotá. Adicionalmente, en julio pasado las autoridades migratorias de México le negaron la entrada a ese país para participar en el XXII Foro de Sao Paulo. ¿A dónde usted viaja como representante para América Latina del partido político vasco Sortu en qué plan lo hace? ¿O es que aprovecha sus giras para llevar armamento y urdir planes siniestros?
La expulsión de México no ha sido tanto contra nosotros, sino más para golpear al propio Foro de Sao Paulo, porque yo estuve en febrero en México y no tuve ningún problema para entrar a ese país. Y me gusta que me haga esa pregunta de mi participación en la Marcha Patriótica porque algunos medios me acusaron de haber llevado la bomba lapa que por poco mata al exministro Londoño. Al periodista que escribió eso yo le animaría a que meta una bomba lapa en su maleta y vaya al aeropuerto y pase por el detector de metales, a ver si le pita o no, o cualquier arma por pequeña que sea que lo intente y que lo demuestre. Porque yo entré y salí por el aeropuerto internacional de Bogotá y seguramente El Dorado es uno de los más controlados y de los que más medidas de seguridad tiene en ese sentido.

Lo digo claramente: yo soy militante de Sortu, comparto este proceso político que se ha puesto en marcha en el País Vasco y como trabajo en el área de América Latina, viajo allí para dar a conocer el nuevo escenario político que estamos viviendo en el País Vasco. No llevo más que mis tarjetas de presentación y mis fichas de los pasos que estamos dando en este proceso. Lo único que hago es tocar puertas, explicar el proceso político y aprovechar todas las entrevistas y espacios que se nos abran para dar a conocer en qué estamos en el País Vasco. Porque casualmente si antes el Estado español tenía toda una cobertura informativa para criminalizar y estigmatizar a la izquierda independentista vasca, desde que se dio la Declaración Internacional de San Sebastián de Aiete (octubre de 2011) la estrategia del Estado español es la del apagón informativo para que no se conozca nada de lo que está pasando acá. Y es ese apagón informativo que nosotros tenemos que superar y dar a conocer el proceso que se está dando acá.

¿Quiere que haya paz en Colombia pensando en el bien de los colombianos o prefiere que continúe el conflicto armado para que los grupos armados en otros países no se queden solos en la pelea?
Claro que quiero la paz de Colombia. Es más, creo que la paz y el llegar a acuerdos en Colombia fortalece la paz y el diálogo en el País Vasco, y debilita al Gobierno español de Mariano Rajoy, que tiene una mayoría absoluta y ha sido uno de los peores gobiernos de gestión tanto para los ciudadanos españoles como para el País Vasco. El llegar a acuerdos y salir fortalecidos de ese proceso en Colombia, beneficia a los kurdos, a los palestinos, a los vascos, a los irlandeses… porque es demostrar en la práctica que por medio de la lucha ideológica y la hegemonía social podemos también derrocar a estos gobiernos neoliberales que lo único que les interesa es destruir este mundo, hacer negocio y llenarse los bolsillos.
Si cuando esté a punto de morir de viejo usted admite que el País Vasco independiente no prosperó, ¿aceptaría que le pusieran una lápida que diga: ‘Aquí yace un ingenuo’?
Para nada. Yo creo que lo vamos a conseguir y si llego a los noventa años espero ver un Estado Vasco, y para nada dirán que fuimos ingenuos, sino que estos vascos tan testarudos eran que al final obtuvieron sus objetivos.
A usted lo iban a condenar a 31 por el hallazgo de un carrobomba en su garaje, pero finalmente lo encarcelaron por cinco años y ya los pagó. ¿Se siente a paz y salvo con la sociedad?
Veo que ha consultado mi historial, pero bueno, yo siempre pongo el ejemplo de Nelson Mandela. A él lo calificaron de terrorista, pero salió y fue presidente de Sudáfrica. Fue él quien trajo, junto con sus compañeros, el fin del apartheid. En la Segunda Guerra Mundial el ejército nazi llamó terroristas a la Resistencia, y fueron los que ganaron la guerra y al final fueron héroes. En el País Vasco no soy yo; en cincuenta años somos miles y miles y miles de militantes que hemos pasado por la cárcel y por las torturas. Nosotros lo que tenemos es el apoyo del pueblo vasco y estamos seguros de que si conseguimos la independencia será gracias a esa lucha que ha sido durísima, esa lucha que ha cometido errores, pero es gracias a esa lucha que estamos vivos, y nos ha hecho llegar hasta aquí. Y ahora por otras vías vamos a seguir luchando para que este pueblo consiga sus derechos, y lo que es mi futuro pues la sociedad dirá. Creo que la sociedad entiende que ha habido aquí un conflicto en el cual la única expresión que en su momento hubo fue la lucha armada, que las condiciones han ido cambiando y se han abierto nuevos escenarios, y que ahora mismo creemos que podemos avanzar por otras dinámicas y otras formas de lucha, y vamos a seguir ahí porque no renegamos de lo que somos y creemos en que el pueblo tiene su derecho a decidir.
¿Sus hijos se sienten orgullosos de lo que usted es o los tiene engañados haciéndoles creer que es bailador de flamenco?
Ellos son jovencitos todavía y no me han hecho preguntas en ese sentido, pero en el momento en que me pregunten por qué estuve en la cárcel, sin ninguna vergüenza les explicaré porqué tomé esta decisión de luchar por este pueblo. Lo haré sin ningún problema porque creo que esta historia hay que escribirla y hacerlo tal como ha sido.¿Sus manos están manchadas de sangre?

No, mis manos no tienen sangre.

Por Pastor Virviescas Gómez 
pavirgom@unab.edu.co 
Enviado Especial
San Sebastián (Donostia) 
Universidad Autónoma de Bucaramanga
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