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El lunes 23 de enero de 2017, la Alcaldía de Bucaramanga anunció la entrada en vigencia del nuevo ‘pico y placa’ para la ciudad. La medida, además de las restricciones a las que ya estaban acostumbrados los conductores de carros y motos, sorprendió a la ciudadanía porque se limitó a restringir la movilidad solo de 5 a 9 de la mañana y de 4 la tarde a 8 de la noche, y además, por delimitar el tránsito vehicular en una zona del centro de la ciudad, comprendida entre la carrera 9 hasta la carrera 19, entre las calles 45 y 33.

Lo anterior desató una serie de enfrentamientos entre la administración local y distintos actores como comerciantes, gremios, transportadores de la Plaza de Mercado Central y el Concejo Municipal. La situación completa 200 días (desde el 23 de enero al 11 de agosto) y aún no se dice la última palabra al respecto. Mientras tanto, la ciudad sigue enfrentando no solo el caos vehicular sino el aumento del transporte ilegal, que como lo aseguraron los expertos consultados, ha sido el principal ganador.

A través de 5 claves, Periódico 15 resume la problemática que afronta Bucaramanga, la cual ha pasado de las protestas ciudadanas a los estrados judiciales, e incluso, hasta la casa del alcalde Rodolfo Hernández Suárez, a donde han ido a parar los comerciantes con sus reclamos.

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Clave 1: 200 días sin ‘pico y placa’ 

Desde el 2 de enero de este año, la Dirección de Tránsito de Bucaramanga levantó la medida del ‘pico y placa’  para evaluar la movilidad de la ciudad sin dicha restricción y durante este periodo realizar estudios para establecer cómo sería la nueva medida.

El 23 de enero, a través de un comunicado se oficializó a la ciudadanía cómo sería la medida, la programación para carros y motos de acuerdo con el número de la placa y los horarios.

Sobre este último particular, vale precisar que la ciudad dejó de tener un ‘pico y placa’ de 14 horas (de 6 a.m. a 8 p.m.) y pasó a tener una restricción de solo 8 horas (de 5 a 9 a.m. y de 4 a 8 p.m.), permitiendo la circulación de vehículos sin algún tipo de prohibición durante 7 horas (de 9 a.m. a 4 p.m.).

El nueva medida trajo un anuncio más: el ‘pico y placa’ zonal. Es decir, la delimitación de un cuadrante en el centro, comprendido entre las carreras 19 y 9, y las calles 45 y 33, en el cual aplicaba una restricción distinta a la del resto de la ciudad, así como un horario: de 8 a.m. a 8 p.m., durante 12 horas al día. Además, un ajuste vial en el sentido de la circulación de automotores en la carrera 16 y la calle 33, para permitir el ingreso a la Plaza de Mercado Central.

A partir de este momento, y como lo explica Periódico 15 a través de esta línea de tiempo, empezaron los enfrentamientos con comerciantes, gremios y ciudadanos inconformes que además sacaron a la luz, entre otras cosas, la pugna entre la administración del alcalde Rodolfo Hernández Suárez y los concejales del Pedro Nilson Amaya Martínez y Henry Gamboa Meza (ambos del Partido Liberal), quienes interpusieron acciones legales, que la fecha, no se han resuelto.

Clave 2: ‘Pico y placa’ zonal: ¿Y los estudios?

El nuevo esquema que manejaría el ‘pico y placa’ traería consigo una restricción adicional en la zona del centro para los vehículos con placas que terminan en números pares e impares, alternándolos día por medio y dejando dos días seguidos a las placas pares con restricción.

Ante la puesta en marcha de la restricción, los comerciantes del sector expresaron su inconformidad, argumentando que afectaba su estabilidad económica, ya que se estaba presentando menor flujo de clientes por la restricción. Además, para otros ciudadanos, los días que no tenían ‘pico y placa’ en toda la ciudad, sí tenían restricción en la zona centro, lo que perjudicaba a los negocios por la escasez de clientela.

Algunos parqueaderos del centro cerraron de manera indefinida, a la espera de los cambios, otros de declararon en quiebra culpando a la Alcaldía y los más optimistas, de la mano de la Cámara de Comercio y de la Federación Nacional de Comerciantes, Seccional Santander, buscaron acercamientos con la administración para encontrar una solución, que, según dijeron, debía surgir a partir de la socialización de los estudios que Tránsito adelantó para tomar la decisión de restringir la movilidad en esta zona de la ciudad.

¿Cuáles fueron los estudios? En la resolución 029 de enero de 2017, en la que se fijan las disposiciones sobre el nuevo ‘pico y placa’, se habla de un estudio adelantado por el Grupo de Planeamiento Vial que evidenció la necesidad de “implementar le medida de restricción vehicular de manera más fuerte en el centro de la ciudad por tratarse de un centro administrativo y de negocios del nororiente colombiano” y además (…) porque las vías “no tienen la capacidad necesaria para albergar ese gran flujo vehicular que registra conflictos de movilidad”. Sin embargo, dicho documento, hasta la fecha, no se conoce.

Algunos comerciantes tacharon la medida como “radical” e “improvisada”, después de que el director de Tránsito Miller Salas Rondón tuviera que presentar los estudios que le dieran soporte a esta medida.

“La medida está quebrando a los comerciantes y no tuvo ningún tipo de estudio que respaldara su implementación. Se debe crear un Plan Maestro de Movilidad que permita la concertación de estas medidas entre la ciudadanía y el gobierno local: 40 mil personas trabajan en la zona centro. ¿Por qué poner ‘pico y placa’ en la zona que más genera empleo?”, dijo en su momento el concejal del partido Liberal, Uriel Ortiz.

El gremio de taxistas también se hizo notar, ya que esta medida los estaba afectando directamente, manifestando su molestia por “la forma irresponsable como Tránsito y la Alcaldía han manejado el tema”, y el aumento de la piratería de carros y motos.

Por su parte, los comerciantes organizaron tres marchas en contra de la medida. Una de estas terminó en el “cacerolazo y pitazo”, que llegó hasta la casa del alcalde Hernández Suárez, en el sector de Cabecera, el 13 de febrero. Durante el plantón, en el que el burgomaestre no dio la cara, cerca de mil manifestantes exigieron que se retirara definitivamente la medida que los ha afectado económicamente.

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La opinión de los representantes de los gremios no se hizo esperar vía redes sociales. Así se expresó el presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, Juan Camilo Beltrán Domínguez, quien a través de Twitter dio a conocer cifras que demostraban la afectación a los comerciantes.

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De la misma manera, la cuenta oficial de la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, Seccional Santander, promovió el apoyo y unión de los comerciantes para que opinaran sobre el ‘pico y placa’, e informó sobre detalles de la misma.
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Clave 3: La disputa en los estrados judiciales

Tutela de comerciante de la Plaza de Mercado
El Juzgado Dieciséis Civil Municipal de Bucaramanga falló el 10 de febrero una acción de tutela a favor del comerciante de la Plaza de Mercado Central, Oswaldo Abril Arciniegas, quien argumentó que el ‘pico y placa’ afectó sus intereses económicos además de su derecho a la igualdad de trabajo y al mencionado mínimo vital. El fallo ordenó a Tránsito y a la Alcaldía levantar de manera transitoria la medida de restricción del ‘pico y placa’ zonal contemplada en la resolución 029 del 27 de enero de 2017. (Más sobre el fallo judicial aquí)

El 14 de febrero se conoció la decisión que tomó la Dirección de Tránsito tras estudiar la sentencia. El área de Direccionamiento Estratégico de Tránsito de Bucaramanga, en cabeza de la auxiliar administrativa Sonia Dallos Jaúregui, comunicó que se levantaba de manera provisional la medida de restricción vehicular en el centro de Bucaramanga solo para Abril Arciniegas, el demandante, y expidió la resolución 085 del 21 de febrero del presente año dando cumplimiento a la orden judicial.

La inusual decisión, que si bien está entre los términos legales y que da un plazo de cuatro meses al comerciante para instaurar una acción popular, generó que se interpusiera un incidente de desacato por parte de los comerciantes, quienes, además, anunciaron nuevas movilizaciones.

Además, causó controversia y descontento, ya que Abril Arciniegas ni siquiera tiene carro propio y fue considerado como injusto por los demás ciudadanos que se veían afectados con esta medida.

Denuncia ante la Fiscalía
El 17 de febrero, el abogado Jorge William Sánchez Latorre demandó ante la Fiscalía General tanto al Alcalde como al Director de Tránsito por presuntamente haber cometido los delitos de fraude a resolución judicial y prevaricato por omisión, al no acatar el fallo del Juzgado Dieciséis Civil Municipal de Bucaramanga. Según Sánchez Latorre, ambos funcionarios “se hicieron los pingos” frente a la decisión.

Pedro Nilson Amaya Martínez, concejal de Bucaramanga del partido Liberal. / FOTO ARCHIVO PERIÓDICO 15
Pedro Nilson Amaya Martínez, concejal de Bucaramanga del partido Liberal. / FOTO ARCHIVO PERIÓDICO 15

Acción de nulidad interpuesta por concejales
Los concejales Pedro Nilson Amaya y Henry Gamboa Meza interpusieron una acción de nulidad el 30 de marzo, la cual fue fallada por el Juzgado Noveno Administrativo Oral del Circuito de Bucaramanga, que decretó una medida cautelar de suspensión provisional de las resoluciones 029 y 040 de enero, que daban vía libre a la implementación del ‘pico y placa’ zonal.

“En reiteradas ocasiones se le expuso a la administración municipal que se revocara la resolución que establecía el ‘pico y placa’, específicamente la medida de restricción en el centro de la ciudad por el perjuicio que se causa a los comerciantes del sector y por ende se convierte en un problema social y de interés público”, afirmó Henry Gamboa Meza.

Algunos concejales como Jorge Flórez, del Polo Democrático, se mostraron en desacuerdo. “Fue una total irresponsabilidad de estos dos concejales el haber interpuesto esta demanda que terminó perjudicando a toda el área metropolitana no solo por la movilidad, sino en el tema ambiental…”

Tribunal de Santander levanta decisión
Tras conocerse la decisión del Juzgado Noveno Administrativo de Bucaramanga, el equipo jurídico de Tránsito apeló la decisión y el Tribunal Administrativo de Santander revocó dicha sentencia. El fallo se dio a conocer el 1 de junio y la entidad anunció que el día 7 entraría en vigencia nuevamente el ‘pico y placa’ zonal.

No obstante, el concejal Amaya Martínez interpuso un recurso de aclaración que el Juzgado Noveno tiene que resolver. Aseguró que de insistir en la decisión del Tribunal y poner en marcha el ‘pico y placa’ en el centro sin conocerse la respuesta ante dicho recurso, Miller Salas Rondón estaría incurriendo en una presunta falta disciplinar que lo podría llevar, incluso, a la destitución.

Añadió que este nuevo recurso de aclaración no tenía que ver con el ‘pico y placa’ para el resto de la ciudad y que el alcalde estaba facultado para tomar una decisión sobre ese respecto (emitiendo un nuevo decreto que reviva la medida en Bucaramanga), mientras se conocía la decisión judicial frente a la restricción zonal.

A la fecha, ni el burgomaestre no ha tomado ninguna decisión al respecto y el juez tampoco ha fallado. Según Hernández Suárez, esperará la decisión del togado que, al parecer, se conocería el 16 de agosto.

Clave 4: Se levanta el ‘pico y placa’ zonal

Rodolfo Hernández, alcalde de Bucaramanga. / FOTO PERIÓDICO 15
Rodolfo Hernández, alcalde de Bucaramanga. / FOTO PERIÓDICO 15

Durante la entrevista al medio local, Hernández Suárez reconoció que “cometió imprudencia”, que el problema fue “haber hecho segmentación en zona y a la gente no le gustó eso. Y uno debe gobernar para felicidad de la gente y no de los gobernantes”.

También confirmó que se levanta el ‘pico y placa’ en el cuadrante del centro después de polémicas, complicaciones legales y protestas. “Una vez levanten la medida, miraremos cuál es la que lesiona menos los intereses de la ciudadanía”, y agregó que “la filosofía de la medida es buena y pretende mejorar la movilidad y combatir el transporte informal”.

Clave 5: ¿Quién ganó y quién perdió?

Para Héctor Gerardo Cáceres Rincón, exdirector de Tránsito y gerente de la empresa Movilidad y Servicios, la autoridad se está perdiendo y “nos estamos volviendo terriblemente anárquicos en ese aspecto”. Aseguró que la pelea entre la Alcaldía y el Concejo fue lo que generó el inconveniente.

Añadió que perdió la ciudad y el único ganador en esta disputa fue el transporte informal “porque se incrementaron cualquier cantidad de servicios como motos, carros particulares y taxis que están perdiendo la identidad de su servicio”.

Recomendó que lo ideal sería tener un ‘pico y placa’ de dos dígitos e imponer la autoridad.

Por Diego Alejandro Parra Ardila
dparra446@unab.edu.co
Paola Andrea Ardila Forero
pardila279@unab.edu.co

Universidad Autónoma de Bucaramanga
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