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Carlos Sotomontes, integrante de la junta directiva del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga; Jhon Claro, concejal del Polo Democrático; Fredy Cáceres, diputado de Santander Verde; Jose Ángel Amador, directivo Verdes en Santander; Sergio Prada Marín, candidato a la Cámara Verde; Julián Silva, candidato a la Cámara por Compromiso Ciudadano; Sandra Jaimes, candidata a la Cámara por el Polo Democrático; Leonidas Gómez Gómez, candidato al Senado del Polo; Olga Materón, candidata del Polo a la Cámara; Cindy Núñez, candidata a la Cámara por el partido Verde; Roberto Schmalbach, candidato del Polo a la Cámara y Leonardo Mancilla, directivo de la ASI en Santander / FOTO LA SILLA SANTANDEREANA

Cuando Leonidas Gómez Gómez decidió anunciar que buscaría una curul en el Congreso por el Polo Democrático, quedaron claras dos cosas.

La primera, que a pesar de que su aspiración a la Gobernación de Santander se cimentó en la convergencia de varios sectores políticos independientes, su cercanía ideológica estaba con el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (Moir) en el que militó desde su juventud; y la segunda, que como la decisión había sido ir al Senado y descartó la Cámara de Representanes, que en principio era la decisión menos arriesgada en vista de que su única experiencia política ha estado en Santander, iniciaría la expansión de su estructura política.

Para que eso último fuera realidad, la idea de Gómez estaba apalancada en heredar parte de la estructura de Robledo Castillo, quien además de ser la cara del Moir en el Polo Democrático, es su amigo de vieja data.

Eso le servía por punta y punta, porque además de que  le daba margen para visitar regiones como el aliado del congresista con más voto de opinión del país, le mantenía barato el costo de la campaña debido a que le abría puertas en regiones donde no es conocido.

La idea caló tanto en su grupo, que incluso, según le contaron dos fuentes a La Silla, aunque en las últimas semanas le propusieron bajarse a la Cámara y encabezar una lista que armarían en conjunto el Polo, los verdes y Compromiso Ciudadano en Santander, rechazó la idea.

“Él nos dijo que sentía que el trabajo de él estaba más en lo nacional”, dijo a La Silla José Ángel Amador, directivo de Alianza Verde en Santander. Sobre eso, Leonidas Gómez dijo que en todo caso jamás había considerado lanzarse a la Cámara porque “uno en política no hace las cosas fáciles”.

Pero con la decisión de Robledo de volver al Congreso, el escenario que hasta ahora había barajado Gómez se desconfigura y con ello la manera en la que hasta ahora había construido su precampaña, porque el problema que ahora tiene es de estructura.

Leonidas Gómez Gómez y Jorge Enrique Robledo. / FOTO LA SILLA SANTANDEREANA

La principal razón está en que aun cuando registró con 1 %, lo mismo que Horacio Serpa Uribe, o todo el Partido Mira, en la encuesta que hizo hace tres semanas Cifras & Conceptos sobre la intención de voto al Senado, su nombre más allá de Santander no es muy conocido y aparte carga con la desventaja de que su campaña no contará con mucho dinero.

Eso no quiere decir que con una votación alta en Santander no le alcance para sacar la curul, pero con Robledo en la carrera pierde un motor que era clave en su carrera y pasa de tener un gran aliado a un rival directo fuera de Santander.

“Yo no lo veo así, todo lo contrario, esto me beneficia porque él tiene sus núcleos y tengo los míos. Yo tendré votación en el sector de estudiantes, de la CUT, en el sector empresarial estoy vinculado a todos los industriales, entonces la presencia de Robledo lo que va a hacer es ampliar la votación y hay muchos votos por conquistar”, aseguró el candidato. “Es sorprendente el apoyo que estoy recibiendo en Cundinamarca, Bogotá, Barranquilla, en Manizales y La Guajira”.

El cambio de planes, además, se da justo en momentos en los que su grupo se fracturó y va a tener una lista que no lo acompaña completamente.

 

La fracturada y la lista

El día que Leonidas Gómez decidió oficializar su aspiración al Senado por el Polo Democrático dejó de lado la bandera de la neutralidad que le sirvió para abrazar buena parte del voto de opinión de Santander, y de paso puso en aprietos a Dignidad Santandereana.

La principal razón estuvo en que el grupo político que fundó en 2015 para impulsar su aspiración, resultó de la combinación de varias vertientes independientes, y con su matrícula en un partido torció el status quo dentro de esa integración.

La primera fisura se generó cuando se filtró lo de su aspiración porque además de que sus aliados se enteraron por medios, lo negó por varios días.

En adelante, Dignidad Santandereana empezó a desmoronarse. Los de Compromiso Ciudadano se distanciaron del núcleo del movimiento y se dedicaron a recoger firmas para la candidatura presidencial de Sergio Fajardo Valderrama; los verdes como tenían que pensar en sus propios procesos para las legislativas también empezaron a apartarse para concretar sus planes, y otros partidos más pequeños, como la Alianza Social Independiente (ASI) y el Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais), que querían entrar a la unidad de las vertientes más pequeñas en Santander quedaron a la deriva.

La bocanada de aire llegó solo hasta que inició diciembre cuando el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, tras una tutela, le dio vía libre a la conformación de las listas conjuntas entre partidos minoritarios y con ello desató uno de los nudos que tenía enredada la coalición en las regiones.

Sin embargo, en el caso de Santander resultó quebrando a los suyos. De los siete que quedaron finalmente en la lista, tres son del Polo Democrático (Roberto Schmalbach, exdiputado; Olga Materón, líder Lgbti, y Sandra Jaimes, del Sindicato de Educadores), dos de los verdes (Sergio Prada Marín, médico, y Sindy Nuñez, feminista) , uno de Compromiso Ciudadano (Julián Silva, exsecretario de Planeación de Bucaramanga-), y el restante de la ASI (Diego Jaimes).

La Silla Santandereana supo que al interior hubo discusión especialmente por el cupo del exdiputado Roberto Schamalbach porque hay un sector de Dignidad Santandereana que no creía que él debía estar.

“Schmalbach apareció en uno de los audios de La W felicitando a Darío Echeverri (alcalde de Barrancabermeja) por ganar la revocatoria con todas esas irregularidades, no ha hablado del tema del agua como los demás. Eso no es Dignidad Santandereana”, dijo a La Silla Andrés Sampayo, uno de los integrantes del movimiento. “Leonidas lo respaldó y se cerró en que la candidatura de él debía ir. Dignidad se acabó desde que él se la entregó al Moir”.

Sin embargo, como Schmalbach representa al sector de los sindicatos, ha representado al Magdalena Medio en los últimos años, sí alzó la bandera del agua (fue uno de los que lideró las marchas) y se mantuvo en la oposición cuando estuvo en la Asamblea, su nombre fue respaldado por otro sector.

Además, hubo reparos sobre la entrada de Diego Jaimes a la lista, porque además de que la ASI hace parte de otra coalición (la de Clara López y Gustavo Petro), ese partido fue uno de los que utilizó el parapolítico Hugo Aguilar para sacar al ruedo sus apuestas en 2015 y apoyó al mismo Jaimes.

Así que con ese escenario Leonidas Gómez va a entrar a pelear votos con una lista que solo le camina en parte, pese a que por su figuración inicial sus posibilidades estaban pensadas en que unificaría a la gran mayoría de los sectores independientes de la región.

La Silla confirmó que en el lado de los verdes estarán con Ángelica Lozano, o con Óscar Vanegas, el profesor de la Universidad Industrial de Santander, UIS, quien se dio a conocer el año pasado al enfrentarse con el entonces presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, por la explotación minera en la Serranía de la Macarena.

En la orilla de Compromiso Ciudadano estarán entre apoyar a Lozano y a Iván Marulanda, y en la ASI deberán respaldar a los candidatos de su partido. Por lo que Gómez realmente tendrá el impulso de Schamalbach, quien se eligió diputado con 10 mil votos en 2015, y el de Materón y Jaimes, quienes por primera vez se medirán en las urnas.

En la línea del también empresario consideran que tal y como está la baraja de candidatos él es la opción al Senado en la región que recoge el voto de opinión, y que eso, sumado a que fue uno de los que lideró la defensa de Santurbán, le pavimenta el camino para llegar.

Además, el candidato le negó a La Silla, pese a que cuatro fuentes diferentes nos lo dijeron, que el distanciamiento existía.

“Aquí todo ha sido concertado. La gran mayoría de Dignidad Santandereana entró al Polo, otra parte que no quiso se llamó independientes con Leonidas y otro sector, que fueron como ocho personas están en Compromiso pero respaldándome a mí”, indicó.

 

Por Jineth Prieto

jprieto@lasillavacia.com

Universidad Autónoma de Bucaramanga
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