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El turismo de naturaleza podría ser una alternativa para la conservación de los páramos en la región

La apuesta en el Páramo de Almorzadero es mostrarle a los turistas la importancia de estos ecosistemas para la sociedad en materia medioambiental. Además, generar alternativas económicas al integrar a las comunidades y la academia.

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María Camila Franco Mateus explica a un grupo de asistentes el tipo y forma de crecimiento del frailejón presente en el Páramo de Almorzadero. /FOTO JUAN GUILLERMO NEIRA LOAIZA

Las áreas de importancia natural y social como los páramos atraviesan un momento trascendental debido a los numerosos requerimientos jurídicos como la Ley 1450 de 2011 que ordena al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible delimitar estos ecosistemas y adelantar las acciones públicas necesarias para socializar las decisiones.

En enero, el Gobierno Nacional declaró la delimitación del páramo número 30 de los 37 que existen en Colombia, el de Almorzadero. Tiene una extensión de 157 mil hectáreas repartidas en dos departamentos: Santander con el 69 % del territorio en 14 municipios y Norte de Santander con 31 % en tres municipios.

Pese a la declaratoria es de acceso libre y sin control. Hasta el momento la responsabilidad de su conservación recae en la voluntad de los visitantes, especialmente de aquellos que son llevados por guías y empresas dedicadas al turismo.

Algunos emprendedores le apuestan a que la experiencia trascienda los recorridos tradicionales y que se trabaje con base en el turismo de naturaleza, que, según la Organización Mundial de Turismo (OMT), la principal motivación es “la observación y apreciación de la naturaleza, así como las culturas tradicionales”.

La oferta de turismo de naturaleza

Existen 1.400 empresas registradas en la Cámara de Comercio de Bucaramanga, mediante el Registro Nacional de Turismo (RNT), que se rigen bajo el Viceministerio de Turismo. Los emprendedores reciben capacitaciones para desarrollar el turismo de naturaleza en dichos ecosistemas estratégicos como el Páramo de Almorzadero, los cuales van más allá de un paseo por el lugar.

Ecolombia Rutas Ecológicas es una de estas. Su fundadora y actual directora, María Camila Franco Mateus, le apuesta a la educación por medio de sus conocimientos como ingeniera ambiental de la Universidad de Santander (Udes). Hasta el momento la empresa es la única con la oferta de visitar el páramo.

“En Santander como en Colombia falta educación en el turismo. Mucha gente que se dedica a esto, pero el tema es darle un plus porque ya es momento de reaccionar al cuidar del ambiente. Entonces, le apuesto a algo nuevo, legal y totalmente autónomo. Le apuesto a la conciencia ambiental basada en la academia”, afirma Franco Mateus.

Laguna Sumaná en el Páramo de Almorzadero a 3.870 metros sobre el nivel del mar. /FOTO SUMINISTRADA PEDRO PABLO PICO VELANDIA

El 4 de febrero, 28 personas junto a Periódico 15 visitaron una parte del Páramo de Almorzadero en jurisdicción del municipio de Guaca, Santander. Con antelación, los turistas conocieron las recomendaciones entregas por la empresa: vestir prendas de tono claro (pantalón largo, zapato cerrado, abrigo, pares de medias, guantes, gorros); llevar ropa para cambio (camisa y pantalón), bloqueador, medicinas, equipaje ligero y alimentación.

Durante el recorrido se debe manejar un lenguaje y actitud de respeto entre el grupo y con los habitantes del lugar. Entre los servicios pagados se incluye permiso, transporte, seguro, guía local y profesional.

El guía local, Leonardo Velasco Bermúdez, se involucró a esta actividad en apoyo y veeduría a las organizaciones que realizan este tipo de turismo de forma legal y efectiva con el medio ambiente. También es un intermediario entre los visitantes y la comunidad.

“Las personas de la región deben entender que hay otras personas que valoran lo que para ellos no tiene mucho valor, además si no damos a conocer a más gente de que se habla cuando decimos que se quiere conservar una determinada zona, pues nos quedamos sin apoyo”, comentó Velasco Bermúdez sobre la intensión de las visitas.

La ‘guianza’ es una labor de responsabilidad con las personas asistentes, las comunidades locales, junto con la fauna y flora endémica y migratoria intervenida. En la visita fue posible contemplar cóndores de los Andes, venados, mirlas, frailejones y la laguna Sumaná.

El cóndor de los Andes en la adultez puede alcanzar 3,2 metros de envergadura (alas extendidas), 15 kilos de peso y 1,5 metros de longitud. /FOTO SUMINISTRADA PEDRO PABLO PICO VELANDIA

Natalia Cristina Cardona Moreno, asistente de la salida, expresó que a diferencia de otras empresas esta resalta el compromiso con el ambiente, “la experiencia ha sido interesante, se conoce gente y se valora la naturaleza. Aprendemos que con el turismo es nuestra responsabilidad cuidar la naturaleza, tener conciencia y enseñarle a los demás a tenerla”.

Con lupa al momento de escoger

Por recomendación o al buscar en Internet las organizaciones para realizar actividades turísticas de naturaleza, aventura o historia, se pueden encontrar ofertas formales e informales. Por tanto, se debe tener consideraciones al momento de elegir.

Berzetti Fauret David Becerra, directora del programa de Administración Turística y Hotelera de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (Unab), comentó el aspecto fundamental a identificar: “como profesional de turismo una de las primeras cosas que miro es el número del RNT, es fácil de encontrar en las Cámaras de Comercio. Eso ya da garantía. Es la licencia obligatoria para el funcionamiento de las empresas dedicadas al turismo. Con esto se determina su responsabilidad con el pago de los impuestos, con el conocimiento para el ejercicio en un lugar y con las personas”.

El RNT se actualiza anualmente según se estipula en el artículo 166 del Decreto 019 de 2012, mediante la página web del Registro Único Empresarial (Rues). Las organizaciones que no renueven o laboren sin el registro tienen sanciones económicas hasta por 50 salarios mínimos legales mensuales vigentes. La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) respalda al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en esta medida para la prevención de la ilegalidad en el gremio, lo que directamente se refleja en la conservación ambiental.

Por Juan Guillermo Neira L.

jneira217@unab.edu.co

Universidad Autónoma de Bucaramanga