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Transportadores de rutas convencionales buscan cambiar el plazo para la integración

El 31 de marzo de 2018 se vence el lapso para que las 19 rutas complementarias del Transporte Público Colectivo que están autorizadas bajo el esquema de pruebas piloto se formalicen e integren al Sistema de Transporte Masivo.

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La integración total del Transporte Público Colectivo al Sistema de Transporte Masivo dejaría cerca de 400 buses sin rutas disponibles para trabajar. /FOTO XIMENA HERRERA.

Si bien el alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández Suárez, asegura que “el 31 de marzo sí o sí queda implementada la integración de los buses convencionales y Metrolínea”, Pedro José Oróstegui Ayala, gerente de la empresa de transporte Unitransa, señala que “ninguna de las empresas de transporte va a cumplir debido a que el proceso de integración tecnológica requiere de mínimo siete meses”.

Una de las dificultades para que las complementarias pasen de  prueba piloto a ruta integrada es la posición por parte de los transportadores de bus convencional frente al operador de recaudo y control de Metrolínea, Transporte Inteligente S.A. (Tisa).

“El alcalde nos había dado plazo hasta marzo para resolver el tema del recaudo y hemos demostrado nuestra voluntad de buscar nuestro propio recaudador, otra opción es seguir con Tisa, pero bajo condiciones especiales”, afirma Luis Fernando Sánchez Ramírez, presidente de la Cooperativa del Transporte Urbano de Santander, Cotrausan.

De acuerdo con el vocero de la agremiación, que reúne las empresas Cotrander, Transcolombia, Transgirón y Unitransa, buscan que se les garantice a los propietarios la dispersión diaria, es decir, que a medida que vayan recogiendo el dinero entreguen al siguiente día el producido, que haya elementos con los que puedan auditar y tener la certeza de que los pasajeros que están pagando son los que se movilizan.

Además, “tener la confianza de que el dinero recaudado le llegue tal cual a los transportadores y adicionalmente que el encargado del recaudo tenga la suficiente red de ventas para que los pasajeros no se vayan a mudar a otros medios de transporte”, acota Sánchez.

Con el ánimo de ofrecerle una alternativa atractiva de transporte público a los ciudadanos, el desafío del Sistema Integrado de Transporte Masivo Metrolínea S.A. (Sitm) es lograr un acuerdo entre el Sistema de Transporte Público Colectivo (TPC) con Tisa, debido a que sacar al ente regulador del escenario tomaría su tiempo.

Al respecto, Julián Eduardo Arenas Rodríguez, director operativo de Metrolínea, apunta que si en mutuo acuerdo se diera por terminado el contrato firmado entre Metrolínea y Tisa, el 28 de febrero de 2010, con 15 años de duración, “se debe tener en cuenta que el mismo previó que si el recaudador sale, sigue operando durante un año, tiempo que tardaría montando un nuevo proceso licitatorio, haciendo la adjudicación y esperando la llegada del nuevo ente”.

Cabe resaltar que según Aldemar Díaz Sarmiento, subdirector de Transporte del Área Metropolitana de Bucaramanga (AMB), el parque automotor metropolitano cuenta con 966 vehículos de transporte colectivo los cuales aproximadamente movilizan 120 mil usuarios al día, mientras Metrolínea con sus 237 vehículos mueve 110 mil, sin embargo, la cifra ideal de pasajeros para que el Sitm funcione de manera eficaz es de 350 mil. A su vez afirma que “si se logra la integración para cubrir un 100 %, el Sitm requiere máximo 600 buses para garantizar la operación, el excedente tendría que ser suspendido”

Una mirada atrás
Una serie de irregularidades en el funcionamiento de las rutas del TPC, en septiembre de 2016, según Díaz Sarmiento, generó caos porque los buses se movían por fuera de sus rutas y se metían a tomar pasajeros que debían ser atendidos por Metrolínea.

Ante esta situación Díaz explicó que el Ministerio de Transporte mediante unas directrices y circulares durante ese mismo año reiteró su interés en garantizar la sostenibilidad del transporte público y planteó una línea de trabajo que fue la de buscar la integración del transporte colectivo al transporte masivo.

A partir de ese momento, la voz de los transportadores convencionales se escuchó al solicitarle al alcalde de Bucaramanga presentar su propuesta de integración al Sitm.

Así lo confirma Sánchez Ramírez: “el 7 de diciembre de 2017 propusimos ante la autoridad de transporte un esquema operativo de 17 rutas complementarias y 25 rutas directas (que son aquellas que van de un punto A, a un punto B sin pasar por el sistema, evitándole al usuario un mayor número de trasbordos), para la integración formal solicitamos un plazo de seis meses para buscar un proveedor de recaudo”.

Tarifas asequibles, servicios de fácil acceso y tiempo de viaje cmpetitivo en relación con otros vehículos son algunos beneficios de la integración. /FOTO XIMENA HERRERA.

Por su parte, la junta directiva del Área Metropolitana de Bucaramanga expidió el acuerdo 030 del 15 de diciembre de 2017 con el objetivo principal de que “debe primar el bienestar de los usuarios y por ello se ordena la integración del TPC y el Sitm, dándole prelación a las cuatro empresas transportadoras de la agremiación Cotrausan en la adjudicación de rutas siempre y cuando cumplan tres fases de integración: física, de recaudo
y tarifaria o tecnológica a 31 de marzo de 2018”, expresa Díaz Sarmiento.

De no cumplir con la integración que pide el acuerdo, se abre el espacio y entran desde el 31 de marzo a 30 de junio a competir en igualdad de condiciones con empresas vinculadas a la Unión de Transportadores de Colombia, Utracol (Transpiedecuesta, Villa de San Carlos, Lusitania, San Juan, Metropolitana, Oriental de Transportes y Cootragas).

La intención del acuerdo es garantizar la cobertura de toda el área metropolitana y fortalecer la integración del sistema de transporte público para, en palabras del alcalde Hernández Suárez, “tratar de enderezar un sistema que nació chueco, a Metrolínea le dejaron competencia al entregarle concesiones al transporte convencional, a eso súmele la alta tarifa del pasaje ($2.300), que generó comprar moto y entre más motos vendan, más agoniza el transporte público, por eso la necesidad de integrar los sistemas de transporte y que las personas puedan subirse en dos buses con el mismo tiquete”.

La ‘piratería’ no es un tema ajeno 

No se puede dejar de lado la necesidad de contrarrestar la ‘piratería’ que incluye el servicio informal de transporte. Según reporte de la Dirección de Tránsito en enero de 2018, la cifra de comparendos por conducir vehículo para uso diferente al autorizado fue 343, infracción que tiene un costo de 789 mil pesos.

“¿El transporte informal es una consecuencia de qué?, de mal diseño del transporte formal, la gente me dice ‘quítele la moto y métalo a la cárcel’, no entienden que es difícil controlar aproximadamente 20 mil trabajadores de transporte informal. La única manera de acabar con el mototaxismo es que haya un transporte público organizado, integral”, argumenta el mandatario local.

Durante los primeros 15 días de febrero y con el propósito de realizar nuevas pruebas piloto, Cotrausan generó nuevas rutas alimentadoras: Monterredondo – Centro, La Feria – La Victoria y Café Madrid – Centro, que entraron en operación el 1 de marzo bajo el mismo esquema de la complementariedad.

Por Ximena Herrera Monge

sherrera380@unab.edu.co

Universidad Autónoma de Bucaramanga