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Asegura Pedro Hernán Osorio, directivo de Fecode Santander “Uno necesita hacerle un paro al Gobierno para firmar unos acuerdos y muchos paros más para que cumplan”

En junio de 2017 se firmó el acuerdo entre el Ministerio de Educación Nacional y Fecode, con el que finalizó el cese de actividades académicas. Ocho meses después vuelven a marchar. Periódico 15 le cuenta qué ocurre.

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El Sindicato de los Trabajadores del Sector Educativo de Santander, SES, Comité Municipal Girón, la Sindical de Directivos Docentes de Colombia, Asdidoc, Central Unitaria de Trabajadores de Santander, CUT, participaron en la manifestación. /FOTO VALENTINA CARREÑO.

El 28 de febrero de 2017, la  Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) citó a 322.473 maestros del sector oficial que hacen parte de esa entidad, para que hicieran una movilización por las principales ciudades del país, con el fin de exponer ante el Ministerio de Educación Nacional (Mineducación) una serie de inconformidades y buscar una solución.

Nivelación salarial, mejor manejo del sistema de salud, primas extralegales, jornada única en óptimas condiciones. Estas fueron algunas de las inconformidades expresadas por los educadores.

Como no se llegó a un acuerdo, Fecode decidió entrar en paro indefinido el 11 de mayo de ese año. El cese de actividades duró 35 días. El 16 de junio, con la firma del acuerdo entre directivos de la Federación, encabezados por Carlos Enrique Rivas Segura, presidente de la entidad y Yaneth Giha Tovar, ministra de Educación, se puso fin al paro de educadores. En total se presentaron 30 puntos, pero solo quedaron consignados 24 en el acta de acuerdos: financiación de la educación, nivelación salarial, bonificación pedagógica, primas extralegales, cobertura de preescolar, jornada única, salud, prestaciones sociales, garantías sindicales, laborales y de participación, entre otras.

Aún no ha pasado un año desde la firma del documento y los profesores del magisterio, nuevamente y empezando el año escolar, pararon sus actividades y salieron a las calles a exigir que lo pactado se cumpla.

Cerca de 1.200 profesores de las instituciones educativas del área metropolitana de Bucaramanga, como el Colegio Santander; establecimientos de los municipios aledaños como el Rafael Ortiz González de Santa Bárbara, y docentes de Norte de Santander participaron en Bucaramanga de la marcha convocada por Fecode el 21 de febrero.

Fallas en materia de infraestructura y salud 

“Uno necesita hacerle un paro al gobierno para firmar unos acuerdos y necesita hacerle muchos paros más para que los cumpla”. Esto afirma Pedro Hernán Osorio, directivo de Fecode Santander, cuando se le pregunta sobre lo ocurrido y añade que lo más preocupante es que los recursos destinados a la educación no son suficientes para la financiación de la misma.

“En el punto uno las partes reconocieron que se debe hacer una reforma estructural al Sistema General de Participaciones (SGP) que permita el acceso al sistema de educación pública de todos los niños y jóvenes en Colombia, y hasta el momento el ente nacional no lo ha cumplido”, dice el vocero de los educadores.

También protesta por la jornada única (punto 6 del acta), la cual, según Osorio, debe realizarse con las condiciones previas establecidas, pues es una jornada de ocho horas en la que los estudiantes van al plantel educativo para desarrollar las actividades académicas y se necesita tener una planta física en buen estado.

“El Gobierno se comprometió a construir 345 mil aulas en cuatro años y terminando este periodo solo ha construido 6 mil. Tiene que haber un plan de garantía para un plan de alimentación; además, que se garantice el transporte de los estudiantes”, afirma el representante de los profesores.

Los maestros exigían en su marcha el respeto al territorio y al corazón verde de la Escuela Normal Superior de Bucaramanga. /FOTO VALENTINA CARREÑO.

En el caso de la infraestructura, la docente Andrea Paola Serrano, del Colegio La Fuente del municipio de Los Santos, Santander, asegura que la institución donde trabaja cuenta con el espacio para un restaurante escolar, pero que llevan un año y medio solicitando al Gobierno Nacional los implementos necesarios para preparar los alimentos y no han tenido respuesta.

En esa misma institución necesitan una biblioteca y un aula virtual, pues obtienen algunos equipos para desarrollar trabajo con Tecnologías de la Información y la Comunicación (Tic), pero no poseen servicio de internet. Sumado a esto, tienen un salón con 50 estudiantes y un solo maestro debe hacerse cargo de las clases.

En el punto 16, referente a la salud, según Cristian Rey Camacho, presidente del Sindicato de los Trabajadores del Sector Educativo de Santander, SES, a pesar de que cada mes a los docentes les están descontando el pago de la seguridad social, no reciben “un servicio de calidad ni digno para el maestro. Carecemos de citas médicas, los medicamentos no los entregan, estamos en paseo de muerte”, expresa el directivo.

¿Qué les ha cumplido el Gobierno?

El Gobierno Nacional ha cumplido con ocho de los 24 puntos del documento, los cuales hacen referencia a: nivelación salarial, los educadores recibirán tres puntos adicionales al incremento salarial al que tienen derecho cada año, docentes orientadores, juntas de educación, primas extralegales, jornada única (la cual Fecode afirma que el gobierno aún no ha implementado las condiciones necesarias para llevarse a cabo de manera satisfactoria). Otro punto cumplido fue el de bienestar, el cual se trata de la ejecución de los juegos del magisterio, los cuales se llevaron a cabo en noviembre del año pasado en Valledupar, Montería, San José del Guaviare, Neiva y los de Bogotá realizados del 10 al 13 del mismo mes.

Por su parte el Ministerio de Educación, encabezado por la ministra Yaneth Giha Tovar, expresa que “no es justo que los estudiantes que reciben educación gratuita, que tienen el derecho a recibir sus clases todos los días, en los horarios establecidos, sufran trastornos en su educación por cuenta de las convocatorias a paro de Fecode”.

La marcha empezó en el Parque de los Niños, transitó por la carrera 27, bajó por la calle 36 y llegó al Parque García Rovira enfrente a la Alcaldía de Bucaramanga. Contó con la participación de algunos representantes de los mamos Arahuacos. / FOTO VALENTINA CARREÑO.
Universidad Autónoma de Bucaramanga
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